abril 14, 2020 / Emprendimiento, Innovación

La crisis que actualmente se está viviendo a nivel mundial afectará directamente las dinámicas de consumo, interacción, relación y experiencia, lo que modificará la configuración habitual del mercado por lo que será necesario formar nuevos de talentos que se adapten a las demandas emergentes causadas por el cambio. La huella que dejará el COVID-19 cambiará completamente las necesidades, entendimiento y comportamiento del mercado alterando los esquemas relacionarles de la economía nacional lo que implica un fuerte impacto en la generación de empleo y se deben buscar estrategias que promuevan el desarrollo económico local para poder generar oportunidades para todos.

La Academia tiene como funciones sustantivas la docencia, la investigación y la vinculación; las cuales deben estar hábilmente integradas con el fin de optimizar el aporte que se reintegra a la sociedad como parte de toda su operación.

Sin embargo, están trabajando de forma aislada entre los equipos de investigación docencia y vinculación de las Instituciones de Educación Superior – IES, puesto que se han generado subsistemas que fomentan la ejecución de cada función sustantiva de forma aislada y este error provoca que el conocimiento generado no se aplique y contribuya al desarrollo de la sociedad. Por otro lado, la educación sin innovación no puede crear el impacto deseado, dado que, si no actualizamos mallas académicas, mecanismos de enseñanza e investigación y estrategias de fortalecimiento de habilidades blandas para estudiantes, docentes y todos los colaboradores de la Institución de Educación superior nos quedaremos atrapados en el tiempo.

El propósito de La Academia es formar a los futuros profesionales de acuerdo a las nuevas necesidades demandadas por el sector productivo, por lo que es necesario enfocarse no solo en desarrollar las capacidades técnicas de sus alumnos sino también en las habilidades blandas demandadas como la innovación, el emprendimiento, la creatividad, la proactividad y la comunicación; a través de proyectos de titulación, investigación, vinculación e innovación que identifiquen y solucionen problemáticas reales.

A continuación se presenta un modelo sistémico – organizacional propuesto por Hugo Kantis, en donde se pueden visualizar todas las interacciones necesarias para promover la creación de emprendimientos científico-tecnológicos desde la Academia.

Tomado de: “La creación de emprendimientos de base científico-tecnológica: una mirada sistémica y organizacional" por Kantis, H y Angelelli, P., 2020, Emprendimientos de base científico-tecnológica en América Latina: Importancia, desafíos y recomendaciones para el futuro, p. 8. Copyright © 2020 Banco Interamericano de Desarrollo.

Una estrategia que se puede aplicar en estos momentos es el mapeo de arquetipos de los stakeholders durante situaciones de emergencia, entender como han cambiado sus prioridades durante la crisis y cuáles son las necesidades que debo atender. De esta manera nos podemos preparar para realizar un ajuste en nuestro sistema de educación. Es importante destacar que la innovación no es un departamento o área aislada, por el contrario, debe ser transversal a todos los procesos de la organización ya que es donde se transmite, transforma y genera el conocimiento.

Un modelo inicial exitoso para promover a la innovación es la implementación de espacios de trabajo colaborativo en donde se concentre el mejor talento de las Instituciones de Educación Superior con un enfoque multidisciplinario para la generación de proyectos de transferencia de tecnología o startups, es vital promover una cultura de experimentación que pueda gestionar el fracaso sin opacar el talento de quienes se atreven a intentarlo. Es crucial entender que los resultados no son inmediatos y puede tomar varios años evidenciarlos, por lo que se debe apostar por una estrategia a mediano y largo plazo.

Finalmente, otro aspecto importante es llevar procesos de evaluación, selección e inversión de los especialistas de emprendimiento e innovación de cada Institución de Educación Superior, de tal manera  que acompañen la visión de innovación institucional, puesto que estos profesionales deberán tener un alto espíritu emprendedor, proactividad, compromiso y vinculación con ecosistemas externos porque si bien iniciarán creando procesos que capten a los perfiles más talentosos y proyectos de alto impacto a la interna, nada habrá servido si esto no llega al mercado o a quienes lo necesitan. Crear espacios y contratar talento humano con o sin experiencia suele ser el punto de partida, pero sino se asignan recursos para que los espacios se reinventen continuamente y el talento humano logré aplicar el conocimiento teórico en la vida real, no podremos esperar resultados alentadores.

Autor: Juan Pablo Manosalvas – Innovation Leader